Que me despierten cuando acabe la crisis identitaria

Hoy he tenido la desgracia de leer un post en un grupo de una red social en el que una “española pura” que lleva décadas en Suiza se quejaba de que en el grupo hubiera “españoles naturalizados”. Ella quería que en el grupo solo hubiera españoles nacidos en España.

Argumentaba que estaba en ese grupo para “conocer a gente y hacer amigos de su tierra” y no “gente de fuera”. Se refería a gente que es española, pero no nació en España (creo que no quería excluir a los que somos españoles nacidos fuera, pero con sangre de dentro).

Evidenteme como yo soy un español no nacido en España y por tanto no cumplo los criterios de pureza, me permití comentar que me parecía bastante desafortunado que emigrantes españoles despreciaran a inmigrantes españoles (y más estando todos ahora en Suiza).

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Ya mucho antes de yo entrar al hilo se había liado parda y había unos cien comentarios en los que los “españoles aborígenes” llamaban nazis a los “españoles suizidados” por pedir respeto al estar ellos mismos en el extranjero. Los “españoles naturalizados” llamaban nazis a los “españoles aborígenes emigrados” que les rechazaban en el grupo. Y los “españoles suizidados” llamaban nazis a los “españoles inmigrados” que distinguian entre “aborígenes” y “naturalizados”.

La clásica charla del domingo en un bar que antes acababa a botellazos y con un tenedor clavado en un hombro y hoy se arregla con un poético “hijo de puta” y borrando el post completo.

Lo siento, esta simplemente era la introducción, para poneros en escena. La reflexión que me surgió viene ahora.

Uno de los acalorados que llevaba mil años en Suiza y despotricaba contra Suiza, a la vez que rajaba de los españoles que vivían en España pero habían nacido fuera me “explicó” lo siguiente: “Estos pueden tener pasaportes españoles, ¡pero nunca lucharían por España!” Casi me dio un infarto al leer tamaña gilipollez.

Yo soy 100% español y 100% suizo, pero jamás me había planteado luchar ni por Suiza, ni por España. En ese momento me pregunté si no sería yo el raro por no sentir la pasión de luchar por la patria.

Me consolé pensando que desde 1848 nadie luchó por Suiza. De hecho, lo de 1847 fue una guerra civil en la que lucharon suizos contra suizos, de modo que ninguno luchaba por Suiza.

Más absurdo aún es que nadie ha luchado por España desde 1809. Las cuatro guerras civiles entre 1833 y 1939 fueron protagonizadas por españoles dedicados a matar españoles. Y las guerras de independencias del siglo XIX fueron de españoles matando a españoles que no querían ser españoles. En cuanto a la de África, fue una guerra que tenía tanto que ver con España como yo con Claudia Schiffer. De todos modos he decidido que a mi avanzada edad y con el frío que hace, no pienso ser el primero en 200 años que “luche” por Suiza, ni por España, ni por la Conconchina.

Por favor, que alguien me despierte cuando el mundo haya superado su crisis identitaria.

Daniel Ordás, de Basilea (BS), es abogado y promotor de reforma13.es

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