La calabaza

En este artículo dedicado a la calabaza estaréis esperando que explique la multitud de virtudes de este alimento, pero voy a exponer algo diferente.

El tipo de nutrición al que me dedico no es la micronutrición, que es el campo de la nutrición más comercialmente expandido, sino la nutrición holística, en la que se estudia la nutrición del hombre desde todas sus esferas: física, emocional y espiritual. Y las necesidades en nutrición del hombre son, por lo tanto, relativas a todos estos aspectos: la alimentación, el ejercicio físico, el aire, el sol, el agua, el sueño, el descanso, la estabilidad emocional, el desarrollo intelectual, las prácticas espirituales, etc. Desde el punto de vista de la alimentación, se determina cuáles son los alimentos adecuados para el hombre a partir de su estudio desde un punto de vista anatómico y fisiológico, y no a través del estudio de los nutrientes que componen un alimento.

Siguiendo esta filosofía, lo importante a destacar en la calabaza es que desde el punto de vista botánico se trata de una fruta, y las frutas son los mejores alimentos para el hombre, ya que anatómicamente y fisiológicamente los animales a los que nos parecemos más son los primates. Las frutas contienen todos los nutrientes necesarios para el hombre. Esto convierte a la calabaza en un buen alimento, al igual que todas las frutas.

Publicidad (visitando este anunciante, ayudas a Espanoles.ch)

La calabaza es un alimento muy versátil, que permite multitud de variantes culinarias. A continuación exploramos tres platos salados y sanos con la calabaza, así como dos ejemplos de dulces.

La primera propuesta es una calabaza rellena de verduras. Podemos escoger cualquier tipo de verduras para rellenar la calabaza: puerro, cebolla, zanahoria, judías, pimiento, berenjena, champiñón, calabacín, etc. Aquí va una receta.

La segunda propuesta consiste en unos bastoncitos de calabaza, que son una buena alternativa a las patatas fritas. Se trata simplemente de cortar la calabaza a tiras, igual que las patatas para freír, y luego hacerlas en el horno. Aquí la receta.

La tercera propuesta salada es la sopa de calabaza, que se puede hacer de formas distintas. Yo utilizo cebolla, apio, zanahoria y calabaza, pero se puede preparar también con puerro, pimiento, calabacín, hinojo, tomate, patata, y las especies al gusto. Se puede aplicar una de las múltiples recetas disponibles evitando añadir queso o mantequilla si algún comensal sigue una dieta sin lácteos.

Ya en terreno de los postres empezamos con el pastel de calabaza. Con la calabaza se consigue un pastel mucho más jugoso que utilizando cualquier tipo de harina, y a demás, no contiene gluten ni lácteos. Aquí recomiendo una receta.

Una segunda propuesta de dulce es la calabaza de Halloween rellena, que es una receta especialmente indicada para la famosa fiesta que acaba de celebrarse a finales de octubre, pero que se puede hacer igualmente durante todo el año. No hace falta decorar la calabaza para poder comer este delicioso relleno. Aquí va la receta que propongo.

Gemma Calzada, de Le Grand-Saconnex (GE), es nutricionista livingfullynourished.com/es

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Verificación de seguridad * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.